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Cada Encuentro, una historia

Encuentro con México

Encuentro con México

Que dicha es vivir, y mucho más cuando dicho vivir se enriquece con los que te comparten su propia vida y juntos pueden ayudar a otros a un mejor vivir... Siento mucho este primer trabalenguas, pero en el fondo no es más que lo que siente -como siempre pretendo transmitir aquí- mi alma.

Que dicha es vivir, y mucho más cuando dicho vivir se enriquece con los que te comparten su propia vida y juntos pueden ayudar a otros a un mejor vivir... Siento mucho este primer trabalenguas, pero en el fondo no es más que lo que siente -como siempre pretendo transmitir aquí- mi alma.

Que dicha es vivir: primer esencia de la vida. Si no gozas tu vida no hay nada por hacer más que unos ojos por abrir. Claro que existen problemas en el día a día, pero eso no puede eliminar el gozo del vivir, incluso cuando se es capaz de encontrar en esos problemas el entusiasmo por vivir: hay algo por hacer. El vivir no es un domingo de sombra envuelto en una cobija, disfrutando de una película con un chocolate en mano. Eso es solo un instante bastante idílico de la vida. Vivir es cuando uno se siente pleno porque estas haciendo lo que realmente da sentido a tu existencia. Esa es la dicha del vivir.

Vivir con quien comparte la vida: es la vuelta de la moneda cuando uno encuentra con quien caminar, cuando hay gente maravillosa que está dispuesta a compartir la vida con uno. Eso es la amistad, quien no solo da la mano, sino que acompaña en la vida, en el día a día. Si la vida por si sola es una dicha, cuando esta se da acompañada la dicha se multiplica. No es dificil encontrar compañía para el camino siempre y cuando uno quiera realmente tener compañía. Claro que eso reclama una dosis de humildad ya que el soberbio tiende por naturaleza a la soledad, mientras que el humilde reclama -por necesidad- la compañía. Que gran premio de la humildad: la compañía.

Ayudar a otros a mejor vivir: es como el salto tríple perfecto de la existencia. Lo que le termina dando a esta una razón más profunda y gozosa. Uno vive para compartir la vida, para ayudar a vivir, porque en ese ayudar está el premio: el que ayuda siempre gana.

Encuentro con México es consecuencia de estas tres dichas: valorar la vida, la compañía, en cuentro en el camino de la vida y el compromiso por aquellos que hoy tanto lo necesitan, como los hermanos de las más de mil poblaciones afectadas por Ingrid y Manuel que reclaman un ayuda de nuestra parte. Por eso, como dice mi querido amigo Jesús Eduardo: vamos al #encuentroconmexico